viernes, 24 de febrero de 2012

Remedios caseros para los juanetes

La aparición de juanetes suele deberse a factores mecánicos como es el caso del empleo de tacones altos, uso de calzado estrecho, sobrepeso u obesidad. Sin embargo, el modo de pisar también puede afectar especialmente si la persona tiene un ángulo conocido como “el pisar del pato”.


También hay que incluir cierto componente hereditario. Si la madre sufrió de juanetes, se tiene un 65% más posibilidades de padecerlos. Es más, hay hombres que tienen juanetes sólo por herencia.

Los juanetes suelen presentarse a partir de la década de los treinta y casi siempre en ambos pies, siendo sus síntomas característicos: tumoración, inflamación y enrojecimiento de la zona, dolor al caminar, formación de durezas en la piel cercana, etc.

Aunque el tratamiento puede conllevar una intervención quirúrgica, existen ciertos remedios y recomendaciones naturales que pueden aliviar sus molestias o impedir su aparición.



Remedio para los juanetes 1: Realizar masajes con lavanda. Para ello, se debe calentar al baño María durante 2 horas, a fuego lento,100 gramos de flores de lavanda y 3/4 de litro de aceite de girasol. Transcurrido 2 horas, filtrar el aceite sobre una cazuela, agregar otros100 gramos de flores de lavanda y calentar nuevamente al baño María durante 2 horas. Filtrar el aceite y guardar en un tarro de vidrio herméticamente cerrado en un lugar fresco. Aplicar, mediante un suave masaje, unas gotas de esta preparación sobre la zona afectada para prevenir o tratar el dolor de juanetes.

Remedio para los juanetes 2: Aplicar calor local la zona afectada con la ayuda de una manta eléctrica durante 15 minutos con el fin de reducir la inflamación si existiese.

Remedio para los juanetes 3: Introducirlos pies, por 10 minutos, en un recipiente que contenga3 litros de agua tibia con 2 cucharadas de sal para aliviar el dolor si existe inflamación.



Recomendaciones

Vigilar el peso con el fin de evitar la obesidad.

Usar calzado con una puntera ancha y de materiales blandos y flexibles especialmente debajo de la base de los pies (que es la zona donde se concentra el peso).

Usar espaciadores para reducir la presión que los otros dedos e incluso el calzado puedan ejercer sobre el juanete. Igualmente, se pueden elaborarlos con un puñado de algodón. Para ello, se pueden ubicar entre el juanete y la pared del calzado y entre el dedo gordo y el siguiente.

Evitar operarse los juanetes por únicamente razones estéticas, en especial si se sufre de problemas de coagulación, diabetes severa o mala circulación periférica. Es mejor cambiar el calzado o corregir la postura del pie.

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